Exoftalmos

Descripción

Es el desplazamiento anterior del globo ocular y usualmente es un signo clave de enfermedad orbitaria.
La enfermedad tiroidea es la causa más común de exoftalmos unilateral o bilateral, otras causas incluyen la presencia de tumores benignos o malignos en la órbita, enfermedades inflamatorias orbitarias y celulitis orbitaria.
Los pacientes con un globo ocular grande, o afectos de miopía alta y glaucoma congénito se clasifican como pseudo-proptosis.

Síntomas

La orbitopatía tiroidea se caracteriza por un comienzo mal definido de inflamación orbitaria progresiva que causa hinchazón de los párpados, ptosis, retracción palpebral y estrabismo en algunos casos. Es más frecuente en mujeres con o sin antecedentes de enfermedad tiroidea, considerando el tabaquismo como uno de los factores de riesgo.
La velocidad de progresión varía, al igual que el espectro clínico, en el que algunos pacientes solo muestran síntomas de irritación ocular por retracción palpebral y otros presentan un cuadro inflamatorio intenso  que en ocasiones puede afectar a la visión.

La fase inicial de la enfermedad activa se pone de manifiesto con un enrojecimiento de los tejidos orbitarios, palpebrales y conjuntivales por inflamación. Esta  fase puede durar un año o más y es primordial realizar el seguimiento de la patología para controlar y tratar las causas que pueden provocar una pérdida de la visión.

Tras esta primera fase, la enfermedad pasa a la fase crónica, durante la cual ya no hay más progresión de los síntomas y ceden los signos de inflamación. La proptosis y la retracción palpebral también se estabilizan, pero no necesariamente mejoran o desaparecen. Durante este periodo se debe esperar tres meses de estabilización, para considerar un procedimiento para mejorar la proptosis, la retracción palpebral y el estrabismo (visión doble) de ser necesario, y en este orden.

Diagnóstico

Un  examen clínico extenso y detallado, permite orientar el diagnóstico aunque visualmente se requiere el apoyo de imágenes diagnósticas y exámenes de laboratorio o biopsia, para llegar a un diagnóstico definitivo y proponer un tratamiento médico o quirúrgico.